martes, 26 de febrero de 2008

Reporte de la rodada nocturna a Huehuetoca (Edo Mex)









Para esta rodada nos reunimos en el Ángel de la Independencia once ciclistas : Gaby, Tatanka, Matusalén, Héctor, Leonardo, Clemente, Jesús y su amigo, dos ciclistas no identificados y un servidor.

Sin embargo, sólo iniciamos la rodada ocho de ellos, pues Gaby no contaba en ese momento con bicicleta de montaña (sólo de ruta, pues la de montaña la compraría hasta el siguiente día), y Jesús y su amigo sólo habían llegado al Ángel a saludar al personal

Iniciamos por tanto la rodada (a las 22:00 hr) ocho ciclistas, de los cuales tres de ellos (Clemente y el par de ciclistas no identificados) desaparecieron antes de llegar a las Armas, pues los estuvimos esperando un buen tiempo (alrededor de 30 minutos) sobre Parque Vía a la altura de las Armas y nunca llegaron.

Tomamos por tanto Presidente Juárez (antes Puente de Vigas) en dirección a Tlalnepantla y Cuautitlán ya tan sólo cinco ciclistas, que seríamos quienes realizaríamos todo el recorrido (casi 120 km esa noche) hasta Huehuetoca y viceversa: Matusalén, Héctor, Leonardo, Tatanka y un servidor.

Tras cruzar el centro de Tlalenpantla (a las 23:12), ascendimos por Barrientos, para tomar después de la carretera Tlalnepantla - Cuautitlán, arribando a Cuautitlán a las 23:44. Continuamos por esa carretera, ahora en dirección a Coyotepec. En el puente donde se unen las caminos que van a Tepotzotlán, Teoloyucan y Coyotepec, escogimos este último, cruzando Coyotepec a las 00:15. Restarían tan sólo unos 8 kilómetros para llegar a Huehuetoca.

Sin embargo, la carretera que une a Coyotepec con Huehuetoca se encuentra en un estado en verdad lamentable. Llena de baches de más de un metro de diámetro, además, llenos de polvo lo cual dificultaba verlos. En verdad, toda la carretera estaba tan llena de baches que parecía que había sufrido un bombardeo continuo, cuyo fin era dejarla inutilizada. Hasta el momento, ésta ha sido la peor carretera que hemos rodado en nuestras nocturnas correrías. Los gigantescos baches cubrían además toda la pista, por lo cual resultaban inútiles los intentos de evadir los baches, pues literalmente no había para donde hacerse. Finalmente pudimos arribar al centro de Huehuetoca a las 00:42, no sin antes pasar a preguntar a una clínica dónde se encontraba el centro de Huehuetoca, pues no había ningún señalamiento en el pueblo.

Lo primero que hicimos al llegar al centro fue cenar enfrente del Palacio Municipal. Un puesto ambulante con unas ricas tortas y hot dogs fue el oasis donde pudimos saciar nuestra ya muy retrasada hambre. Tras terminar de cenar, nos dirigimos al Palacio Municipal y a la Parroquia de San Pablo, para tomar las fotografías de rigueur. El Palacio Municipal se encuentraba abierto, por lo cual procedimos a realizarle una corta sesión fotográfica. Pocó después me encontré al resto de mis compañeros frente a la Parroquia de San Pablo (principal iglesia de Huehuetoca), donde procedimos a realizar la sesión fotográfica correspondiente.

Para nuestro retorno a la Ciudad de México, distante aún 60 kilómetros de nosotros, y en vista del pésimo estado de la carretera que salía de Huehuetoca, decidimos utilizar la autopista de cuota México - Querétaro como vía de acceso al DF. Nos fuimos entonces por Salitrillo, hasta entroncar con la autopista justo en la desviación a Jorobas (inicio de la carretera que va a Tula). En cuanto llegamos a Jorobas, tomamos la pista en dirección al DF. Naturalmente el estado de la pista asfáltica sería ideal sobre esta ruta. Lo único malo es que hay bastante columpios a lo largo de la ruta, comparado con la carretera libre a Cuautitlán (por donde nos habíamos venido). Pero era tal el estado de la pista asfáltica de la carretera libre, que preferimos mil veces los columpios de la autopista a los baches de la federal.

Cruzamos a nuestro retorno por la autopista Coyotepec (02:37), Cuautitlán (03:12), La Quebrada (03:37), Tlalnepantla (04:02), abandonando el Periférico en el puente de Santa Mónica (donde nos esperaría un último y demandante ascenso, del cual nos recuperamos en un Oxxo), para finalmente arribar a Parque Vía a las 04:40. De Aquiles Serdán nos desviaríamos en Cuitláhuac para acercar un poco a Leonardo a su destino, prosiguiendo nosotros por Camarones, Guerrero y Cuauhtemoc, donde nos iríamos despidiendo los diferentes integrantes del grupo.

Todas las fotos de esta rodada se encuentran disponibles en el siguiente photoset

Te esperamos para nuestra siguiente rodada: a ... ¡ Tres Marías, en el Estado de Morelos !

lunes, 18 de febrero de 2008

Reporte de la rodada nocturna a Tlalmanalco (Edo Mex)









Para esta rodada nos reunimos en el Ángel de la Independencia 12 valientes ciclistas ! incluídas 2 mujeres !: Gaby, Itzel, Ricardo, Enrique, Tonatiuh, Tatanka, Matusalén, Héctor, Ubaldo, Leonardo, Clemente y un servidor.

Seguimos la ruta propuesta para alcanzar la Av. Ignacio Zaragoza, la cual se convierte después en la autopista de cuota a Puebla. Sin embargo, el tráfico a esa hora (22:00) dentro de la caótica Ciudad de México era en verdad insufrible. Prácticamente desde el Ángel hasta la caseta de Puebla el tráfico automotriz era a vuelta de rueda y taponando todos los carriles. Teníamos que ir rodando entre carriles para poder avanzar, lo cual era también ciertamente alucinante.

Finalmente pudimos llegar a la Av. Igancio Zaragoza, la recta de varios carriles (con lateral) que lleva al Puente de la Concordia, donde se ininian tanto la autopista de cuota como la carretera federal, ambas a Puebla. El tráfico sobre Zaragoza disminuyó hasta cierto punto, pues ahora eran más los autobuses que los automóviles quienes ocupaban la vialidad, dando como resultado una menor densidad vehicular.

La rodada transcurrió sin problemas, alcanzando pronto el inicio de la autopista de cuota a Puebla, realizando un re-agrupamiento en el Km 20, justo en la cima de un ascenso que hay al rodear un cerro. Los fotografías tomadas en ese reagrupamiento creo que quedaron interesantes.

Tras el ascenso vendría un prolongado descenso que nos llevaría prácticamente hasta la desviación a Chalco, donde da vuelta la autopista. Tras de otro (ligero) ascenso, donde volvimos a regagrupar, nos quedaron los últimos kilómetros de la recta que lleva a la caseta de Huixtoco, donde justo antes de la caseta se encuentra la desviación a la caseta de Chalco o también llamada de Puente Colorado. Tomamos esta desviación para tomar la carretera a Tlalmanalco, re-agrupando en la caseta.

A continuación rodamos en dirección a Amecameca, hasta la desviación a Cocotitlán, donde yo cometí un grave error. A pesar de que Tlalmanalco queda en la dirección a Amecameca (y a pesar de llevar la ruta en el GPS), al llegar a Cocotitlán yo pensé que el camino a Tlalmanalco pasaba por Cocotitlán, por lo cual me desvié (desviando con ello a los punteros del grupo) hacia Cocotitlán, aun cuando el camino correcto era hacia Amecameca. Fue Matusalén quien me hizo ver mi grave error, por lo cual les hablé por celular a los punteros que iban ya 3 kilómetros adelante, procediendo después a darles alcance, cuando ellos ya venían de regreso. En particular deseo agradecer a Gaby quien se aventó un sprint para tratar de alcanzarlos y avisarles que yo les había indicado una ruta equivocada. Mil disculpas chic@s, por este error de orientación, no volverá a suceder (tendré siempre a la vista la ruta en el GPS).

En lo que regresamos de la ruta equivocada, la segunda parte del grupo pasó por el entronque de Cocotitlán, y guiados por Matusalén (quien se había quedado en el entronque para comunicar la ruta correcta) se dirigieron hacia Amecameca, arribando muy pronto a Tlalmanalco. Nosotros (quienes nos habíamos desviado en Cocotitlán) reagrupamos en la última subida antes de Tlalmanalco (Campestre Santa María), para arribar al centro poco después, donde ya nos estaban esperando los nuevos punteros (y los últimos serán los primeros).

Tras tomar las fotos de rigueur en el kiosko de Tlalmanalco, procedimos a tomarnos las fotos del recuerdo frente a la Parroquia de San Luis Obispo, de los pocos atrios que hemos encontrado abiertos en nuestras nocturnas correrias. Realmente es una preciosidad este templo, de un barroco que resulta un placer poder observar. Creo que las fotos no me dejarán mentir.

Tras terminar la sesión fotográfica, procedimos a visitar al mejor amigo del ciclista: un Oxxo, donde además pudimos tomar parte de una fiesta que se hizo en cuanto llegamos al Oxxo. Varios chicos estaban departiendo de bohemia manera, y al vernos llegar en tan coloridos uniformes, decidieron que lo mejor que podí hacerse era ... invitarnons a su fiesta. Ahi quedan las fotos como testigos :-)

Tras la fiesta del Oxxo, procedimos a descender hacia la Ciudad de México, recorriendo todo el trayecto desde Tlalmanalco hasta la caseta de Puente Colorado en un sólo segmento, pues nuestro primer re-agrupamiento lo hicimos pasando el puente que cruza la autopista a Puebla. Una vez ya sobre la autopista, no pararíamos sino hasta estar sobre el Puente de la Concordia, de reciente inauguración. Este puente es prácticamente un distribuidor vial sobre la Av. Ignacio Zaragoza, pero sólo puede tomarse si se viene sobre la autopista de cuota. Es ciertamente alto este puente, y al re-agrupar sobre el puente, pudimos observar la magnificiencia del paisaje urbano nocturno que la Ciudad de México ofrecía ante nuestros asombrados ojos. Realmente es indescriptible la belleza del paisaje que contemplamos. E irrepetible la experiencia de estar parado en la horas de la madrugada a esa altura, al lado de nuestras bicicletas, observando la magnificiencia del paisaje de luces que es la Ciudad de México de noche.

Sin embargo, fue justamente la visita al Puente de la Concordia lo que cortó al grupo en dos, pues tres de nuestros queridos integrantes (Gaby, Matusalén y Clemente) decidieron no subir por el puente, sino seguirse por debajo de él sobre Zaragoza. Como la mayoría del grupo estábamos arriba del puente re-agrupando, no los vimos pues el puente está en verdad muy alto, así que ellos tres se siguieron derecho sobre Zaragoza hacia el centro, mientras que los demás nueve los estábamos esperando. Sin embargo, en cuanto arribaron los últimos compañeros, descendimos el puente y tratamos de darles alcance. Sin embargo tardamos algo así como 20 minutos arriba del Puente de la Concordia, por lo cual ya no les pudimos dar alcance, por más que lo intenté.

Re-agrupamos una última vez en Puente Aéreo, de donde el resto del grupo se siguió hacia el Ángel. Yo me quedé en Puente Aéreo y Zaragoza, para esperar a Gaby, Matusalén y Clemente, pues no sabía si ellos estaban adelante o atrás de nosotros (la mayoría del grupo). Dedidí por tanto quedarme a esperar a Gaby en Puente Aéreo, hasta que le viera o llegara ella a su casa. Afortunadamante, tras 45 minutos pude comunicarme telefónicamente con Gaby a su casa, dándome cuenta de que efectivamente los tres compañeros que no subieron el Puente de la Concordia se encontraban adelante de nosotros. El resto del grupo debió haber llegado al Ángel o bien se desviaron a sus casas en cuanto la ruta pasó por sus casas.

Todas las fotos de esta rodada se encuentran disponibles en el siguiente photoset

Te esperamos para nuestra siguiente rodada: a ... ¡ Huehuetoca, en el Estado de Mexico !

lunes, 11 de febrero de 2008

Reporte de la rodada nocturna a Chiconcuac (Edo Mex)









Tras esperar más tiempo de lo usual a que llegaran más integrantes para la rodada, finalmente decidimos salir del Ángel (30 minutos mas tarde) siete intrépidos ciclistas: Gaby, Quique, Héctor, Leonardo, Ubaldo, Tatanka y Erasmo.

Recorrimos la msma ruta que hicimos cuando hemos ido a Texcoco (Troncoso, distribuidor de Oceanía, Via Tapo y la autopista de cuota México-Texcoco), pero en lugar de entrar a Texcoco, nos seguimos rodando 10 km hacia el norte, en dirección a Atenco. Justo en la desviación hacia Chiconcuac, nos percatamos de que venían muy retrasados Ubaldo y Quique. Tras esperar un rato, Héctor y Leonardo decideron regresarse sobre la carretera (¡ en sentido contrario !) pero ahora hacia Texcoco, a fin de encontrar a los dos rezagados. Sin embargo, llegaron hasta Texcoco (10 kilómetros al sur) y ¡ nada ! Fué entonces cuando un taxista les avisó que había dos ciclistas en el Monumento a Nezahualcóyotl. Rodaron hacia allá y efectivamente, allí los encontraron :-) Ahora sólo faltaba regresarse a Chiconcuac :-)

Mientras tanto, los que nos habíamos quedado esperando sobre la carretera en la desviación a Chiconcuac (Gaby, Tatanka y Erasmo), tras bastante tiempo de espera decidimos adelantarnos al centro de Chiconcuac, donde encontramos aún un puesto de tacos abierto :-) Justo cuando terminábamos de cenar arribaron al centro de Chiconcuac los cuatro ciclistas restantes: Héctor, Leonardo, Ubaldo y Quique. Tras tomar las fotos de rigueur, alcanzaron aún un puesto de tamales donde cenar algo.

El reterno de Chiconcuac se hizo ya no por la autopista, sino por la carretera Texcoco - Tepexpan. A partir de Texcoco tomamos la autopista (de cuota) Texcoco - México, y retornamos a la Ciudad de México por Oceanía.

Cómo ésta había sido una rodada muy corta, el grupo aún tuvo ganas de irnos a tomar un café a Bucareli. Tras Bucareli, tomamos Cuauhtémoc donde nos fuimos despidendo los integrantes del equipo.

Todas las fotos de esta rodada se encuentran disponibles en el siguiente photoset

Te esperamos para nuestra siguiente rodada: a ... ¡ Tlalmanalco, Estado de Mexico !

miércoles, 6 de febrero de 2008

Reporte de la Rodada Nocturna a Tizayuca (Hidalgo)









Esta rodada comenzó bastante tarde por culpa del autor de estas líneas (Erasmo). La razón es que yo llegué ya muy tarde al Ángel, por ahi de las 22:10, debido a un problema personal muy muy fuerte, el cual me impidió poder arribar al Ángel a la hora establecida.

Lo peor de todo es que con mi tardanza, hice salir ya muy tarde al grupo, pues ellos me estuvieron esperando en el Ángel hasta las 22:00 hr (1 hora de espera) para dar inicio a su salida. Por todo lo anterior (llegar yo a las 22:10 al Ángel, y haberle retrasado una hora su salida al grupo) le extiendo al grupo de Lobos las más sinceras y sentidas disculpas. Este lamentable suceso no se repetirá.

Llegué por tanto al Ángel a las 22:10, donde se encontraba Gaby esperándome, acompañada por George. Tras explicarle a Gaby las razones de mi tardanza, decidimos alcanzar a los chicos que habían salido 20 minutos antes (George decidió no rodar a Tizayuca). Tomamos Reforma e Insurgentes Norte, para después tomar la autopista Mexico-Pachuca, en cuyo inicio fué donde finalmente dimos alcance al grupo que había salido antes que nosotros. Integramos entonces el pelotón, a partir de ese punto, los siguientes ocho avezados ciclistas: Gaby, Quique, Héctor, Ubaldo, Leonardo, Toño, Gerardo, y Erasmo.

Tras saludarnos e intentar disculparme con el grupo por mi tardanza, proseguimos ya todos compactos sobre la autopista a Pachuca, algunos sobre el asfalto y otros sobre el acotamiento, alcanzando pronto la caseta (o conjunto de casetas) a Pachuca. Continuamos rodando sobre la pista prácticamente sin pausas hasta la altura de Los Reyes Acozac, donde realizamos un re-agrupamiento, pues por lo largo del trayecto, el grupo venía ya bastante elongado.

Fue en esta parada donde se pudo apreciar el mar de luces que envuelve a la ciudad de Pachuca. Aún cuando estábamos distantes 40 km de llegar a Pachuca, el paisaje nocturno ofrecía ya una imponente vista, pues ante nuestros ojos se deplegaba lo que parecía un mar de incandescente lava en la oscuridad, lo cual no era otra cosa que el mar de luces de la bella airosa.

Tras re-agrupar en Acozac, continuamos nuestro camino hacia la ya cercana Tizayuca, en el Estado de Hidalgo, donde arribamos a eso de las 01:30. (Si yo no hubiera retrasado al grupo, hubieran llegado una hora antes). Tras pasar a surtirnos de líquidos en la única tienda abierta, procedimos a cenar en un puesto de tortas gigantescas, en el centro de Tizayuca. En verdad debo decir que jamás me había comido una torta cubana de tan ingentes proporciones. De hecho, la torta mini-cubana que pidió Gaby fácilmente hubiera pasado por una torta cubana estándar en la Ciudad de México.

Tras haber cenado propiamente, el grupo decidió por aclamación que ya no era conveniente seguir al centro a tomarnos las fotos en los atractivos culturales que Tizayuca ofrece (muy probablemente debido a lo tarde que ya era). De las tortas retornamos por tanto sobre nuestros pasos, tomando la salida a la pista, re-agrupando nuevamente a la altura de Acozac. Fue en este re-agrupamiento donde nos dimos cuenta de que la Ciudad de México es visible de noche ... ¡ desde 50 kilómetros a la redonda ! Increíble ¿ no ? Se veían a ambos lados los dos mares de lava, por un lado la ciudad de Pachuca, y por el otro, la Ciudad de México. Inolvidable par de vistas, sin lugar a dudas :-)

Una vez vueltos a compactar, rodamos ininterrumpidamente sobre la autopista de Pachuca hasta el nuevo punto de re-agrupamiento: la caseta de Pachuca. Debo comentar que a la altura de Tecámac fuimos testigos de las horribles consecuencias de un accidente, pues sobre la pista yacía un hombre atropellado, quien muy probablemente fuera aplastado por un trailer, pues de su frágil humanidad no quedaban ya sino tan sólo fragmentos (literalmente hablando). Aún con estas lamentables imágenes en nuestra mente, continuamos rodando hacia la Ciudad de México.

Tras el re-agrupamiento de la caseta, rodamos in-interrumpidamente hacia el siguiente punto de re-agrupamiento: Indios Verdes, donde uno a uno fueron llegando los integrantes del grupo, ya que a estas alturas de la rodada, el pelotón venía ya muy elongado. De Indios Verdes tomamos Insurgentes, donde poco a poco del grupo se irían separando sus diferentes integrantes a medida que nos acercábamos a nuestras casas. Los últimos nos despedimos sobre Cuauhtémoc, para continuar nuestro camino al sur.

Todas las fotos de esta rodada se encuentran disponibles en el siguiente photoset

Te esperamos para nuestra siguiente rodada: a ... ¡ Chiconcuac, Estado de Mexico !