viernes, 4 de enero de 2008

Reporte: Rodada Nocturna a Texcoco de Mora (Edo Mex), Enero 03 2008








Diez avezados ciclistas decidimos dar una vez más un paso contra los tabúes, y sobre todo: contra el cruento frío de esta particular noche, y emprendimos gustosos una nocturna aventura más: la rodada a Texcoco :-)

Nos empezamos a reunir en el Ángel a las 21:00. A pesar del inusual frío pronosticado para esa noche, se encontraban ya presentes los ciclistas mas férreamente disciplinados del grupo: Gabriela, Clemente, Ricardo, Quique, Héctor y George. Un servidor llegaría un poco después: a las 21:05. Debido al intenso frío decidimos esperar un poco más allá de la hora de salida estipulada de las 21:15 a fin de dar oportunidad de llegar a quien estuviera en camino, decidiendo por tanto salir a las 21:30. La espera rindió frutos pues pudieron arribar al Ángel Luis, Romy y Leonardo.

Tomamos la ruta establecida: Dr. Río de la Loza, Fray Servando, Francisco del Paso y Troncoso, Oceanía, Vía Tapo y la autopista a Texcoco. Esta ruta corta a Texcoco nos permitió arribar a nuestro destino tras tan sólo 35 km de recorrido. Lo más hermoso de esta ruta es que cruzamos por lugares desconocidos y hasta cierto punto off-limits, como el distribuidor vial de Oceanía, distribuidor bastante largo que nos permitió contemplar la ciudad desde las alturas por un buen tiempo, con esa embrujante atmósfera que sólo la noche puede imprimirle a los paisajes. Lamentablemente no pude tomar fotos de nuestro paso sobre las alturas del distribuidor de Oceanía, pero el horno no estaba para bollos :-)

Tras concluir el distribuidor, tomamos la Av 602 (Vía Tapo), la cual nos colocaría rápidamente en la entrada de la autopista de cuota México-Texcoco. Sería precisamente en el inicio de la autopista (en el cruce con Periférico), que dos ciclistas más se sumarían a la causa: Jesse e Israel, del grupo ciclista Lizards de Texcoco: ¡ Bienvenidos a bordo !

Tras cruzar la caseta de cuota, los hostilidades se rompieron, el grupo puntero (Leonardo, Héctor, Jesse, Israel y un servidor) se comenzó paulatinamente a despegar del resto del grupo, construyendo una brecha a lo largo de los 16 kilómetros que mide la autopista. Sería en los últimos kilómetros donde, liderados por Leonardo (ex-corredor de Benotto), lo más rápidos se despegarían aun más, dejando a este humilde servidor mordiendo el polvo en el último par de klilómetros :-) Calculo que ellos terminaron la pista rondando los 40 km/hr.

La autopista a Texcoco constituye una impresionante recta que pasa al lado de la Laguna de Texcoco, excelentemente asfaltada y señalizada, y lo mejor para nosotros ciclistas nocturnos: completamente gratis :-) Otra situación off-limits que alcanzamos en esta aventura fue el haber rodado (tanto de ida como de regreso) sobre el primer carril de los autos, es decir: no sobre el acotamiento, lo cual, permítanme expresarles, constituyó una experiencia inolvidable. Es prácticamente indescriptible el placer que se siente al haber rodado sobre la recta, en el carril de baja de los autos, enmedio de la noche más negra (pues casi no había luna), con los autos pasando cortésmente por la derecha al lado de nosotros. Algunos autos inclusive nos escoltaban (con las intermitentes puestas) sobre algunos tramos de la pista :-)

Al término de la pista procedimos a esperar al grueso de los ciclistas que nos acompañaban. Poco a poco hicieron su arribo Ricardo, Romy, Quique, Gaby y Clemente. Una vez reagrupados procedimos a entrar a Texcoco, hacendo nuestro arribo a las 23:20, buscando afanosamente el centro para descanzar, comer algo y tomar las consabidas fotos. Sin embargo, y para sorpresa del respetable, Texcoco parece tener un centro no claramente señalizado, pues no fue trivial dar con los elementos que comúnmente caracterizan a los centros de las localidades. De hecho, el centro de Texcoco se encuentra hasta cierto punto descentralizado, pues ¡ el Palacio Municipal está por un lado, la plaza con kiosko por otro y la entrada de la Catedral por otro ! Comúnmente, los centros de los pueblos o ciudades poseen en la misma cuadra los tres anteriores elementos (palacio, catedral y plaza). Debido a esta inusual distribución de estos elementos arquitectónicos tardamos un poco en llegar a cada uno de ellos.

Lo primero que hicimos al llegar a Texcoco fue parar en un Oxxo, pues el hambre y el frío ya venían haciendo estragos en nosotros. Tras una pausa, continuamos hacia el Kiosko del centro de la Plaza, frente a los Portales, donde continuamos degustando una deliciosas tortas locales. Una ves satisfechos los terrenales apetitos, procedimos a visitar el Palacio Municipal (de arquitectura ciertamente modernista), y la Catedral de Texcoco, cuya imponente y sólidamente construida facha es ciertamente impresionante. Tras haber tomado las fotos de rigor, emprendimos el inicio del retorno a la Ciudad de México, hacia las 00:45.

Nos reincorporamos a la autopista, ahora en dirección a México. El retorno fue bastante rápido, ya que ahora había aun menos tráfico sobre la pista. En el entronque con Períférico se despidieron de nosotros Jesse e Israel, del grupo Lizards, pues ya los esparaba allí la camioneta que los llevaría a su destino: ¡ Buen viaje chicos y gracias por habernos acompañado en esta rodada !

Continuamos nuestro trayecto hacia el Ángel siguiendo exactamente la ruta inversa: Av Texcoco, Vía Tapo, Oceanía, Artilleros, Izazaga, Chapultepec para llegar finalmente al Ángel a las 02:30 para terminar la expedición Gaby, Clemente, Ricardo, Quique y un servidor. Héctor y Romy se habían despedido del grupo sobre Av Cuauhtémoc y Leonardo a la altura de la TAPO.

Mis más sinceras felicitaciones a esta singular grupeta infernal que ha decidido tomar el toro por los cuernos y rodar las más singulares aventuras nocturnas por las autopistas circunvecinas a la Ciudad de México. ¡ Son ustedes mis héroes ! ;-)

Las fotos de esta rodada se encuentran en el siguiente photoset de Flickr.

Los esperamos en la siguiente rodada nocturna: ¡ A Tenango del Aire (Edo Mex) ! :-)

sábado, 29 de diciembre de 2007

Reporte: Rodada Nocturna a Zumpango de Ocampo (Edo Mex), Diciembre 27 2007








En esta rodada, rompimos récord de distancia :-) 110 Km rodados al amparo de la noche, desde el Ángel de la Ciudad de México, hasta Zumpango, en el Estado de México. Y lo mejor de todo: ¡ el grupo puntero arribó a eso de las 23:30 !

Nos dimos cita en el Ángel un buen número de ciclistas pertenecientes al grupo de los Lobos (y LobosBike), debutando con dos rutas simultáneas: una ruta larga a Zumpango y la otra ruta corta a Contreras. Los ciclistas que íbamos para Zumpango iniciamos la rodada a las 21:17, con once participantes en total, de los cuaĺes diez salimos del Ángel: Gaby: nuestra hermosa ciclista insignia, Luis, Gerry, Clemente, Héctor, Quique, Ricardo, Donald, Gerardo, y un servidor. A la altura de Puente de Vigas, se incorporaría un ciclista mas (Fabián). Singular grupeta del infierno :-)

Tras cruzar Tlalnepantla rodamos compactos toda aquella bella vialidad (por lo bien pavimentada) que es la carretera Tlalnepantla-Cuautitlán, hasta justo antes de llegar a Cuautitlán, donde está la desviación a Zumpango. Fue en ese punto donde yo cometí una equivocación y me seguí derecho hasta el centro de Cuautitlán, arrastrando en mi error a otros tres ciclistas (quienes éramos la punta hasta ese momento). El resto del pelotón tomó la sabia decisión de seguirse por el libramiento a Zumpango (a la derecha). Resultado: cuatro ciclistas varados en el centro de Cuautitlán, mientras que el resto del pelotón avanzaba raudamente hacia Zumpango. Tras una pequeña pausa, los ciclistas varados decidimos cruzar por el centro de Cuautitlán hasta entroncar con la carretera a Zumpango. Sin embargo ya no pudimos darle alcance al resto del pelotón sino hasta el centro de Zumpango, pues el pelotón puntero iba ... veloz. Fue este pelotón puntero (siete ciclistas en total) quienes alcanzaron el centro de Zumpango a eso de las 23:30. El resto del grupo (quienes fueron arrastrados por mi error) llegaríamos 20 minutos después. Mil disculpas a todo el grupo, no volverá a suceder.

El tramo de Cuautitlán hasta Zumpango es de una oscuridad impresionante. Es un tramo de carretera donde prácticamente no existen grandes poblaciones (exceptuando tal vez Melchor Ocampo), por lo cual el avance sobre esta carretera transcurrió en medio de una oscuridad que no habíamos visto en alguna de nuestras anteriores rodadas. Vamos: hasta las Lagunas de Xico (en la anterior rodada a Chalco) estaban más iluminadas que el Lago de Zumpango y sus alrededores. Lo que es la diferencia entre densidades poblacionales entre las diferentes regiones de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (norte vs. sureste). Además, el frío que hizo presa de nosotros en esas boreales latitudes fue ciertamente impresionante. Lo mejor de todo es que ni nos llovió ni heló :-)

En cuanto arribamos al centro de Zumpango, y tras la noble espera con la que el grupo puntero nos prodigó para que arribáramos los que nos habíamos desviado a Cuautitlán, procedimos a pasar a cenar a un restaurante que milagrosamente se encontraba abierto, justo en los portales del centro de Zumpango. Restaurante deliciosamente decorado, sin lugar a dudas.

Una vez saciados los terrenales apetitos, procedimos a visitar (así sea por fuera, pues estaba cerrado el atrio) el imponente templo de la Inmaculada Concepción, principal iglesia de Zumpango. Tras una corta sesión fotográfica frente a dicho templo, procedimos a emprender el largo camino a casa. Retrocedimos sobre nuestros pasos en dirección a la Laguna y procedimos a rodearla nuevamente para avanzar en dirección a Melchor Ocampo, donde hicimos una breve parada para abastecernos de agua, y poder apreciar el gigantesco árbol de Navidad que se encuentra frente al Palacio Municipal de Melchor Ocampo.

Continuamos nuestra travesía de retorno a Cuautitlán por un singular puente elevado, el cual constituye el grueso del libramiento que rodea a Cuautitlán, entroncando por fin con la carretera Cuautitlán-Tlalnepantla. Proseguimos cruzando Lechería, la Quebrada, realizando el último ascenso hacia Barrientos, para cruzar por toda Tlalnepantla hasta llegar a Puente de Vigas, donde Fabián se despidiría. Debo agradecer profundamente desde aquí a Fabián (compañero de alma mater) el auxilio que nos prestó cuando algunos miembros del grupo nos quedamos varados en Cuautitlán, para dirigirnos hacia la carretera a Melchor Ocampo.

Una vez en Puente de Vigas descendimos hacia Aquiles Serdán, desde donde el grupo comenzó a despedirse ya de algunos de sus bravos integrantes: Quique y Gerry en Azcapotzalco, Luis en la México-Tacuba, Clemente y su hijo en Melchor Ocampo, Héctor en Sullivan, para finalmente terminar la rodada arribando de regreso al Ángel cuatro ciclistas: Ricardo, Donald, Gaby y un servidor. Una misión completada más :-)

Me gustaría asimismo agradecer el apoyo que el Sr. Clemente prestó al grupo al poner como vehículo escolta a su hijo menor en motocicleta. Esta ayuda fue probablemente un gran auxilio psicológico para el grupo en general :-)

Chic@s: mis más sinceras felicitaciones por haberse decidido a afrontar este reto de rodar 110 km al amparo de la noche, por carreteras ciertamente oscuras, armados tan sólo de su valor y sobre todo, de la confianza en si mismos de que eran capaces de superar una vez más, esta prueba :-) Además, mil felicitaciones al grupo, pues esta vez: ¡ No hubo ninguna ponchadura ! :-)

Las fotografías de esta rodada se encuentran en el siguiente photoset. Los esperamos cordialmente para nuestra próxima rodada nocturna: ¡ A Texcoco !

viernes, 21 de diciembre de 2007

Rodada Nocturna a Chalco (Edo Mex), Diciembre 20 2007.








Para esta larga rodada (casi 100 km), los dioses del Olimpo nos volvieron a sonreír y nuevamente, los Doce del Patíbulo hicieron su aparición. Si: doce ciclistas, más que dispuestos a cometer la hazaña de ir y venir rodando a Chalco, de noche ... Y por si esto fuera poco, una bella chica ciclista (Gabriela) decidió acompañarnos a lo largo de toda nuestra travesía. Mas contentos no podríamos estar :-)

Nos dimos cita en el Ángel los doce ciclistas (esta vez no recogimos a nadie en el camino). Presentes estaban: Gabriela, Carlos, George, Quique, Rafael, Ricardo, Rodrigo, Romy, los dos Molinos, Luis y un servidor. Mil gracias chic@s y felicidades nuevamente por realizar esta hazaña :-)

Abandonamos el Ángel a las 21:22. Seguimos por la ruta pre-establecida de División del Norte. Después de una breve perdida en Tláhuac (producto de no haber tomado Miguel Ángel de Quevedo, al seguirnos por todo División del Norte), nos incorporamos finalmente a la Av. Tláhuac, para llegar rápidamente al centro de ésta delegación. De allí, sólo nos restaría el último tramo para arribar a Chalco: la carretera Tláhuac-Chalco, que pasa entre las dos lagunas de Xico.

Como se había esperado, el paisaje fue memorable. La vista espectacular de estas dos lagunas, que son ahora todo lo que resta del antiguo Lago de Chalco. Las luces de Chalco se reflejaban en el agua cual si se tratara de la bahía de algún lugar costero (Acapulco viene a mi mente). Los automovilistas se portaron excelentemente en esta carretera, abriéndose completamente a la izquierda al rebasarnos. Los últimos cinco kilómetros para llegar a Chalco fueron de carrera con Carlos, aprovechando el excelente estado de esta carretera, recientemente reparada.

Llegamos al centro de Chalco justo a la medianoche :-) Lamentablemente, el atrio del Ex-Convento estaba ya cerrado, sin embargo, procedimos a visitar el bellamente iluminado (para las fiestas navideña) Palacio Municipal de Chalco, el cual extrañamente, se encontraba abierto y con gente laborando (¡ a esas horas !). Dentro del Palacio Municipal descansamos e iniciamos una breve sesión fotográfica al lado de un gigantesco árbol de navidad. Posteriormente nos tomamos la foto del recuerdo justo enfrente de la hermosa fachada del Palacio Municipal.

Procedimos después a visitar el parque central de Chalco, donde junto al kiosko, una bella fuente de piedra labrada nos esperaría para ser fotografiada por el experto fotógrafo Rafael. Tras de esto, tomamos Av. Solidaridad, donde en un Oxxo nos detuvimos para comprar algo de beber y/o comer.

Para el retorno a la Ciudad de México decidimos (sobre la marcha) tomar una ruta diferente: la carretera federal Puebla-México, ya que esta ruta es más corta que si nos hubiéramos regresado por Tláhuac. Del Oxxo nos seguimos por toda Av. Solidaridad hasta entroncar con la federal a Puebla, justo en la entrada de Ixtapaluca. Ya de aquí tomamos a la izquierda, en dirección a México. Carlos se desvió en Los Reyes, para tomar hacia su casa en Texcoco (¡ Suerte Carlos !). Deseábamos estrenar el recién inaugurado distribuidor vial de Zaragoza (por arriba), pero lamentablemente, dicho distribuidor sólo se puede tomar desde la autopista de cuota :-( Para la próxima será. Tomamos después Ignacio Zaragoza para irnos dirigiendo al centro de la ciudad.

Nos desviamos en Fray Servando y en Francisco del Paso dividimos el grupo en dos secciones: la mitad del grupo acompañaría a Gaby a su casa (lo que es la cortesía del ciclista ¿ verdad ?), mientras que la otra mitad nos seguiríamos derecho al Ángel, pues Ricardo y Rafael tenían que sacar sus autos de sendos estacionamientos cercanos al Ángel. Rafael nos hizo además el favor de darles un aventón a los Molinos, metiendo en su auto a ¡ Tres bicicletas y tres ciclistas !

¡ Mil felicitaciones a todos l@s participantes de esta aventura nocturna ! Las fotos se encuentran el siguiente photoset de Flickr.

Deseo hacer una especial mención de agradecimiento a los dos ciclistas mecánicos que nos acompañaron y ayudaron lealmente a lo largo de todo el trayecto: George y Quique. Sin la desinteresado ayuda de ellos, nos hubiera sido prácticamente imposible realizar el viaje de ayer, de la manera tan fluida como lo desarrollamos, pues fueron George y Quique quienes nos ayudaron en las tres ponchaduras que sufrimos a lo largo de la rodada (¡ Arreglando llantas en menos de tres minutos !). Sinceramente: Muchas Gracias.

Los esperamos en nuestra próxima cacería: a las Lagunas de Zumpango :-)

viernes, 14 de diciembre de 2007

Rodada Nocturna a Tepotzotlán (Edo Mex). Diciembre 13, 2007








Pues bien: ni los sueños más salvajes pudieron haber predicho la asistencia que tendríamos para la rodada de ayer. En total, llegamos doce (si: doce) ciclistas al centro de Tepotzotlán (Estado de México) a las 23:40 :-)

Mis mas sinceras felicitaciones a todos los participantes en esta aventura nocturna, muy particularmente a los ciclistas que hacían esta rodada nocturna por vez primera. No es fácil vencer los miedos auto-impuestos y romper los tabúes de rodar en carretera de noche, sin embargo: ¡ lo hicieron ! Mil felicidadades chicos.

La rodada comenzó en el Ángel de la Independencia ... medio des-angelada. Tan sólo cuatro ciclistas (Gesavi, Jerry, Carlos y un servidor) nos dimos cita para el inicio de esta aventura. Sin embargo, sería a lo largo de la ruta que mas y mas ciclistas se irían añadiendo al equipo. Parecíamos el Expreso de Medianoche, recogiendo gente por toda la ciudad (eso si, non-stop, sin hacer paradas se incorporaban). Dios bendiga las rutas publicadas de antemano :-)

Sin problemas mayores a lo largo de la ruta, sólo un tráfico del demonio. Parecía viernes de fin de quincena, y nosotros que teníamos prisa por llegar a Tepotzotlán. Sin embargo, la adrenalina producida al ir rodando enmedio del tráfico hacia un destino ciertamente lejano, bajo el manto seductor de la noche, nos permitió salvar todos los obstáculos sin mayor problema.

En Marina Nacional se anadiría el primer ciclista sobre la ruta (Luis, quien tenía que haber estado al inicio de la misma temprano). A la altura de la México-Tacuba se añade el primer par de ciclistas (los Molinos, quienes venían del Estado de México). Rodamos compactos todo Aquiles Serdán, y en las Armas, inicio del Estado de México, se une al contingente el segundo par de ciclistas (el Oso y el Mandi, del foro Guepardos). Tomamos todo Presidente Juárez, y a nuestra llegada al centro de Tlalnepantla se une al tren ciclista el tercer par de ciclistas (Rafa y su amigo, del foro Xtremers). Es aquí donde tuvimos la única ponchada del viaje, por lo cual tuvimos que detener nuestra marcha unos minutos. En Tlalnepantla nos da por fin alcance el último integrante: un solitario ciclista que venía corriendo tras nosotros desde el Ángel (mi hermano Romy), confiando tan sólo en que no nos separáramos de la ruta :-)

Es a partir de Tlalnepantla donde la rodada, dejando atrás todo el molesto tráfico, adquiere su cabal belleza. Adelante de nosotros quedarían tan sólo las estrellas, la oscuridad de la noche, varias carreteras federales por cruzar, los hermosos paisajes nocturnos de los lugares por donde íbamos pasando, y sobre todo, la certeza de saberse capaces de realizar esta aventura.

Tras terminar la Av. Prol. Juárez, tomamos la carretera México- Cuautitlán, muy bien asfaltada al iniciar el municipio de Cuautitlán (está horrible del lado de Tlalnepantla). Todo un placer rodar por carreteras en tan buen estado. Cruzamos Lechería y pronto arribamos a Cuautitllán. Sin embargo, y a pesar de haber una iglesia muy hermosa allí, nos seguimos de largo, pues nuestra prioridad era Tepotzotlán, y el tiempo avanzaba. Toamdo ahora la carretera Cuatitlán-Coyotepec, cruzamos la FES Cuautitlán y en el puente justo antes de Teoloyucan, tomamos a la izquierda, por la carretera que, cruzando por arriba la autopista México-Querétaro a la altura de la caseta de cobro, nos llevaría directamente (tras un último ascenso por un camino empedrado con piedras de río) a nuestro ansiado destino: Tepotzotlán, a donde arribamos a las 23:40. Nada mal para haber iniciado tarde (21:30) y haber tenido una ponchadura en el camino :-)

En cuanto arribamos al atrio del Convento de San Francisco Xavier, procedimos a dar inicio a la sesión fotográfica. Sin embargo el cruel frío empezaba ya a hacer presa de nosotros, al no estar moviéndonos mas. Por tanto, tras haber tomado todas las fotos que los participantes quisimos, procedimos a iniciar el retorno a la Ciudad de México a las 00:15.

Para el retorno optamos por tomar la carretera de cuota México-Querétaro, circulando sobre su lateral hasta la altura del entronque a Cuautitlán-Izcalli, donde tomando Calzada de Guadalupe y pasando por el Museo Casa de Juan Diego, pudimos llegar rápidamente de regreso a Cuautitlán. De aquí regresamos por donde nos habíamos venido, pero ahora en dirección a Tlalnepantla.

Sin embargo, poco antes de llegar a la Quebrada, Romy empezó a sentirse mal debido a que no podía tomar agua, ya a que al día siguiente tenía que realizarse unos análisis clínicos (de lo cual me enteré hasta ese momento). Por tanto, desde la Quebrada, decidimos (Luis y un servidor) partir el grupo, quedándonos atrás Romy y un servidor, para ir rodando lento a Tlalnepantla (donde lo recogería en auto su esposa), mientras que todos los demás ciclistas, quienes lealmente nos estaban esperando en Barrientos, continuarían su rápido retorno a la Ciudad de México, con la guía de Luis. Una vez entregando a Romy con su esposa, continué rodando mi retorno en solitario hacia el Ángel de la Independencia, donde arribé a las 03:20.

Dea acuerdo a reportes telefónicos de última hora de los Molinos, los diez ciclistas continuaron desde Barrientos su rápido retorno a la Ciudad de México donde, con la guía de Luis, tomaron un atajo por la zona industrial de Tlalnepantla para así llegar más rápido a su destino. Cada pareja de ciclistas debió haberse despegado del Expreso de Medianoche en cuanto pasaron por su posición de ingreso (Tlalnepantla, Gustavo Baz y Armas). Estimamos que los últimos integrantes (los que partieron del Ángel) deben haber hecho su arribo al monumento antes de las 02:30. Nada mal para haber estado esperándonos en Barrientos y para la doble ponchadura de Carlos en su bici de ruta al regreso en Marina Nacional.

Las fotos se encuentran en el siguiente photoset de Flickr. ¡ Los esperamos en la próxima rodada !

viernes, 7 de diciembre de 2007

Rodada Nocturna a Xochimilco (DF). Diciembre 6, 2007







Finalmente: ¡ Una rodada en forma ! Esta vez se reunieron varios ciclistas en el Ángel: la foto en el punto de partida documenta ... ¡ Nueve ciclistas ! (Y nos faltaron los dos Molinos) Wow, todo un hit :-)

En cuanto decidimos iniciar la rodada, cuatro de nuestro acompañantes decidieron continuar en el Ángel (?), por lo cual sólo cinco intrépidos lobeznos (Jorge Dzib, el americano Donald Dickson, Luis Rojas, Gesavi y un servidor) decidimos visitar Xochimilco y sus hermosos embarcaderos. Ya en División del Norte se añadiría sobre la marcha otro ciclista (Orlando Zamudio).

Toda la rodada transcurrió sin problema alguno, compactos y sin altercados con los automovilistas, quienes cortésmente siempre nos cedieron el paso a lo largo de la ruta. En la glorieta de Vaqueritos se despidieron Jorge y Orlando, por lo cual los restantes cuatro ciclistas emprendimos la parte final del recorrido, enmedio del creciente frío.

Pronto arribamos al centro de Xochimilco, y un poco después llegamos al embarcadero de Nativitas, el más extenso y probablemente el más hermoso de los diferentes embarcaderos con los que cuenta Xochimilco. Tras una cruel sesión fotográfica (por el canijo frío, que resintió sobre todo el buen amigo Donald) que incluyó interesantes tomas de las trajineras con doble nombre de mujeres, decidimos emprender el regreso, no sin antes pasar a tomarnos una foto en el kiosko del centro de Xochimilco.

El retorno fué bastante rápido, debido a que ya no había tráfico. Llegamos a las cercanías del Ángel a las 00:50, justo a tiempo para poder arribar temprano a casita :-)

Una mención muy importante: deseo agradecer profundamente al buen Jorge Dzib por haber publicado su crónica de esta rodada. Personalmente, la encuentro superior a la mía :-) Espero que ustedes también puedan disfrutar de la lectura de su amenísimo relato. Gracias Jorge.

¡ Los esperamos en la próxima rodada !